Iniciamos el taller descubriendo qué nos hace verdaderamente felices, e incorporamos pequeñas prácticas para cuidarnos y conocernos mejor. Aprendimos conceptos clave del mindfulness que nos ayudarán a fortalecer la salud mental y la resiliencia a lo largo del tiempo.
Destacamos la importancia de realizar cada actividad de forma consciente y presente, ya que vivir el momento nos hace más felices y nos aleja de pensamientos ligados al pasado o al futuro, que a menudo generan estrés y ansiedad.
La atención plena al momento presente fortalece nuestra resiliencia, permitiéndonos enfrentar los desafíos con mayor claridad y equilibrio emocional.
Durante la actividad también disfrutamos de prácticas de relajación y meditación, enfocadas en el autocuidado y la autocompasión, elementos fundamentales para el bienestar mental y emocional.
Uno de los aprendizajes más valiosos fue comprender que la relación más importante a largo plazo es la que tenemos con nosotras mismas. La resiliencia florece cuando cultivamos la atención plena; al aceptar el presente con serenidad, fortalecemos nuestra capacidad para superar las adversidades.
Compartimos un desayuno en compañía de nuestras compañeras y amigas de trabajo en este hermoso jardín, y aprovechamos el momento para tomarnos fotografías grupales y en 360° que capturaron la alegría del evento.